El secreto de la vainilla

imprescindible, urgente y vital

Pasarán horas, días, semanas… Se mezclarán las cosas imprescindibles con lo urgente y todo aquello que ya es vital. Las sábanas se enredarán de tanto soñar con otra cama. Los sentimientos se irán de la lengua. El teléfono echará humo en cualquier momento y, en alguna ocasión, la banda ancha se vendrá abajo por sostener miles de mensajes. Es posible que la mañana se encuentre vacía y tenga que esperar a las once de la noche para llenarse. El desayuno pedirá una prórroga. El despertar querrá ser remolón debajo de un edredón ausente. La música, al sonar, demandará un baile. El coche se dirigirá hacia el camino que lleva a las Siete Sillas. El café de las cinco querrá una siesta, antes y después. Las películas, las series, los programas y los informativos añorarán pausas largas y reanudaciones cortas. Las pizzas reclamarán más ingredientes, pues no tendrán dibujos de salsa ni orégano. El mejor condimento será la paciencia.

16 noviembre 2011 Publicado por | mis cosas | Dejar un comentario

   

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