El secreto de la vainilla

vuestras caras lo decían todo

Las sonrisas. La resignación.

Ver cómo lo celebran unos y cómo vuelven a la realidad el resto.

Nos hemos quedado a las puertas de una cifra.

Pero lo mejor es que podemos continuar como hasta ahora. Si lo piensas, las cosas habrían cambiado bastante: quizás no habríamos vuelto a desayunar juntos, a comer juntos, a cenar en compañía… Quizás las cañas no habrían vuelto a saber igual.

¿Sabes? No me gustaría cambiar nada, ni por cien mil euros, aunque, por cinco minutos, nos hayamos sentido millonarios.

De momento quiero que continúe siendo así. Al menos, puedo seguir riendo.

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22 diciembre 2009 Posted by | de la vida cotidiana | 3 comentarios

cobardía versus prudencia

Es una mala época, lo sé. Es un mal momento, también lo sé. Pero he llegado a la conclusión, tras una conversación de horas y varias copas de por medio, de que la cobardía y la prudencia no son compatibles. Por mucho que hayan intentado hacerme comprender lo contrario. Por mucho que la nueva edad me lleve a la confusión.

Para mí ser valiente es ser capaz de todo, sin pensar en las consecuencias, en lo que nos pasará o no después de ser capaces de llevar a cabo un pensamiento, un deseo. Podría haberte comido a besos en mil ocasiones (porque las hubo); podría haberme tirado desde aquel puente (colgada de una cuerda) aquel mes de abril; podría haberme marchado a aquel país, en aquel verano… pero fui fiel a mis razonamientos y la coherencia me lo impidió. Sin embargo no era cobarde. Era sensata. Soy sensata.

Si fuera cobarde, ni siquiera dejaría que el corazón me llevara a tales extremos.

Quizás sea motivo de la madurez, de hacerme mayor poco a poco, aunque no quiera.

Pero hoy he pensado en ello. Gracias por escucharme.

2 diciembre 2009 Posted by | de la vida cotidiana | 2 comentarios

“me ha gustado”

De diferentes formas y de distintas personas me llegan a diario comentarios por lo que siento y escribo.

Hoy ellos, Lidia y Claudio (les dediqué una entrada hace tiempo), se han pasado por este blog y me lo han comunicado por teléfono.

“No puedo parar de llorar, me ha gustado, me emociona cuando lo leo una y otra vez”, me decía Lidia.

Resulta gratificante que personas que admiras, quieres, conoces y que comparten tu afición por la escritura hagan una parada aquí de vez en cuando.  Pero lo que me ha pasado hoy me enternece, porque les quiero.

Llevaba sin verles veinte años y este verano me acerqué a hacerles una visita. Me devolvieron muchas cosas, me hicieron comprobar el paso de los años, pero, sobre eso, escribiré otro día.

24 noviembre 2009 Posted by | de la vida cotidiana | 1 comentario

al son de un premio

“What a wonderful world” interpretada por Ray Charles. Acabo de encontrarla.

Ahora estoy escuchando tranquilamente su voz acompañada de una música inigualable. Cómoda, frente al ordenador que tantos quebraderos de cabeza me produce a diario.

La he escuchado, con ésta, cinco veces.

Me alegra. Me inspira satisfacción y ganas de seguir adelante…

Esta mañana, a las nueve y media, entre prisas, turnos de baño y aire fresco de un nuevo día, surgía la noticia: “Fundación ONCE otorga el Premio Solidario a Canal Extremadura TV, por la promoción de una televisión pública accesible y al alcance de todos y por el desarrollo de proyectos de integración del colectivo de personas con discapacidad y el programa Escúchame!, en el que se fomentan los valores de estas personas”.

Y precisamente “Escúchame!” es nuestro programa. Sí, lo podemos nombrar “nuestro”. Nos dedicamos a él, aunque en ocasiones, por causas ajenas,  nos desmotivemos, nos sintamos desanimados. Aunque haya días que nuestras ideas, no nos sirvan para nada.

Sin embargo, permanecemos. Seguimos empeñados en esos diez segundos de palabras. Frases que salen de bocas de personas con discapacidad que siempre nos arrancan una sonrisa, pues a veces, solamente ellos saben cómo hacerlo.

Queremos y podemos continuar, aunque existan trabas.

Llevaba todo el día buscando una banda sonora para este reconocimiento. Casualmente es una versión de Ray Charles, un cantante y compositor ciego.

Sin duda, esta es la canción. Y, de momento, pienso quedarme así… al son de un premio.

 

 

6 noviembre 2009 Posted by | de la vida cotidiana | 3 comentarios

respuestas sin motivo

A Diego le encanta abrir su navegador, poner el nombre de su blog y que aparezca una página en la que solamente él puede escribir lo que pasa por su cabeza de ocho años.

Un espacio en el que sus problemas de comunicación (a lo que llaman autismo) no existen.

Poco a poco va juntando letras, explicando sus gustos, sus quehaceres, sus próximas acciones…

El blog de Diego está restringido, pero he podido presenciar cómo sus pequeñas manitas tecleaban despacio lo que sus pensamientos dictaban.

Cuando Diego recibe un comentario a sus escritos, contesta, aunque sin saber muy bien por qué. Son respuestas sin motivo.

Lupe vigila en todo momento que él no tenga dudas, que sus palabras tengan sentido y que las ganas de escribir continúen.

Quizás, dentro de diez años, cuando Diego pueda abrir las puertas de su minoría de edad, nos sorprenda con historias increíbles que cada día inventa, aunque aún no lo sepamos.

22 octubre 2009 Posted by | de la vida cotidiana | 4 comentarios

patrimonio de baile

Sólo hizo falta un pequeño paso, pero lleno de fuerza, para que los ojos se encontraran y, durante al menos seis minutos, aguantaran la mirada intensa, desafiante y aterradoramente apasionada. Una mirada que llegó a la vida a partir de los movimientos de los cuerpos, del roce de las manos, de la intuición del siguiente paso, elegante.

El estremecimiento se tornó a un escalofrío intenso al son de la música. El ritmo se introdujo en las mentes para no salir ya nunca de allí.

Los labios jamás se han rozado pero el aliento se saborea. También se averigua cómo sería el momento de entrega, seguramente, con el mismo frenesí con en el que ahora se interpreta la coreografía.

Para cuando llega la reacción la suerte está  echada: el tango triunfa.

Nació a finales del siglo XIX en la zona portuaria de la ciudad de Buenos Aires. Existen vestidos de tango, color tango, tango-thés…

El tango fue el baile rey de los años de preguerra que habrían de terminar muy pronto con el primer enfrentamiento armado mundial, la ascensión de Estados Unidos como potencia, el cambio de costumbres. Después, el tango siguió viviendo y nació con fuerza el tango canción que le tomó el relevo al tango baile. Pero en una nueva preguerra se descubrió y admiró a Carlos Gardel y al final del conflicto la supremacía de Estados Unidos desembarcó en Europa también con el swing que murió sólo para darle paso al rock.

El tango es hoy Patrimonio de la Humanidad.

tango

6 octubre 2009 Posted by | de la vida cotidiana | 2 comentarios

táctica y estrategia

Mi táctica es mirarte… aprender como sos… quererte como sos
mi táctica es hablarte y escucharte… construir con palabras un puente indestructible
mi táctica es quedarme en tu recuerdo… no sé cómo ni sé con qué pretexto… pero quedarme en vos
mi táctica es ser franco y saber que sos franca… y que no nos vendamos simulacros para que entre los dos no haya telón ni abismos.
Mi estrategia es en cambio más profunda y más simple
mi estrategia es… que un día cualquiera… no sé cómo ni sé con qué pretexto
por fin me necesites.

Mario Benedetti.

19 mayo 2009 Posted by | de la vida cotidiana | 3 comentarios

“hay imposibles que un día consigues sin darte cuenta”

Hay veces que en un sólo día se completa el proceso y te das cuenta de las personas que llenan tu vida: compañeros nuevos que poco a poco se van abriendo. Compañeros de antes que seguirán siéndolo para toda la vida, porque sólo ellos dan sentido a esa palabra. Amigos que tienen las frases adecuadas. Estudiantes de sueños que muchos han logrado cumplir. Familia que sabe cómo animarme aunque yo no diga que lo necesito. Cuatro personas ya muy especiales y que conozco mejor gracias a una velada nocturna.

Viernes, 17 de abril de 2009.

La revisión temprana de un vídeo en el que aparecía la familia de una persona con discapacidad, en la que se notaba el orgullo de unos padres por este chico que, aunque no madura igual que los demás, tiene su momento especial a diario. Las lágrimas inundaron mis ojos y un realizador, fijo en los frames negros que se cuelan, se percató de que mi emoción estaba ahí y apareció por fin una mirada cómplice entre nosotros.

Una comida blandita dividida en tres platos aliñados con dos personas que saben hacerme reír sin prejuicios.

Toda la tarde en su homónimo televisivo, con reencuentros, recuerdos, abrazos, conversaciones, frases colgadas de las paredes, tensión compartida por el directo, risas… COMPAÑEROS, así, en mayúsculas.

Un mensaje con ideas para próximas fechas, para vernos todos otra vez. Consejos sabios de una amiga que ahora vive en mi nuevo piso.

Dos llamadas: mi madre y mi hermana. A la vez que pensé en ellas miré el móvil y su sonido acompañó a sus nombres. Siempre con la vocecita del enano detrás. Algunos dicen que es telepatía, yo lo llamo verdadero amor.

Una noche con chuches, de esas que aún puedo comer; con confesiones de cinco bocas; un disco duro cargado de horas de comedias románticas que hemos visto mil y una vez; pijamas azules, verdes, negros, naranjas, a rayas; chupitos de vodka con vainilla, traído desde Finlandia especialmente para la ocasión; canciones interpretadas en una sesión de belleza llena de rizos, algunos más definidos que otros; una habitación solitaria, grande, que se llenó de respiraciones distintas de repente, de sueños que por una noche compartimos y saboreamos. Una fiesta de pijamas sin pintauñas.

Personas que contribuyen a ser quien soy, que me ayudan a encontrarme después de unos días sin definir mi paradero, que personifican a esa fuerza que necesito, y que, por encima de todo, me dejan claro que: “hay imposibles que un día consigues sin darte cuenta”.

20 abril 2009 Posted by | de la vida cotidiana, Uncategorized | 7 comentarios

al despertar

He abierto los ojos y me he sentido aturdida, sin saber muy bien donde estaba. Me ha costado averiguar, recordar, reconocerme.

Nueva cama, nueva habitación, nuevo pasillo, nuevo salón, nueva ventana con incertidumbre como cortina.

Sin embargo, una vez ubicada, no me he sentido extraña. He encontrado todo al instante de necesitarlo, como si hubiera vivido ahí desde siempre. Sabía que la persiana se subía por el lado izquierdo y no por el derecho, que el mando de la tele era ése entre los cuatro que había encima del mueble, que el cojín verde es más cómodo que el azul, que la luz del pasillo se enciende desde la entrada del nuevo piso.

Me alegran sus colores, su olor a frutas, las azoteas y demás vistas que me ofrece desde su alta posición.

Todo era insólito al despertar, pero inteligible a la vez.

14 abril 2009 Posted by | de la vida cotidiana | 2 comentarios

colores de Mérida

Un año disfrutando de ellos.

Algo que me gusta hacer cuando llego a una ciudad extraña es pasear por sus calles, ir descubriendo poco a poco algo nuevo y dejar lugares sin recorrer, por si tengo que irme pronto, obligarme a volver para buscarlos, para saber qué había por allí.

En Mérida me está pasando lo mismo. Hay piedras romanas a las que mis pasos todavía no se han acercado a propósito, por si un día debo marchar. Pero, hay espacios que se han convertido en imprescindibles: su isla y sus innumerables jardines.

Me han maravillado desde el primer momento y me sorprenden cada vez que cambia la estación. Se transforman, tienen vida, alegran la mía.

Hace unos días conocí a algunos de los responsables de tanta grandeza vegetal. Personas con discapacidad que miman a diario cada detalle para que una simple isleta dé color a una avenida. Antonio me contaba que para él, el cuidado de las plantas, va mucho más allá. Su mirada, aunque en ocasiones no muy afinada, puede llegar donde otros ojos no alcanzan. No se queda sólo con la belleza externa. Si su retina no se lo permite, conoce el estado de ánimo de un pétalo por su reacción ante una caricia.

Les admiraba mucho antes de conocerles.

19 marzo 2009 Posted by | de la vida cotidiana | Deja un comentario